Salud

¿Cuándo ir al psicólogo?

¿Cuándo ir al psicólogo?

Todavía existen algunos prejuicios en torno a la salud mental: “Es para personas enfermas o locas”, “no son para todos”, “a veces, ni siquiera sirven”... La realidad es muy diferente, porque todos podemos llegar a necesitar uno en cualquier momento.

Es común pensar que la consulta del psicólogo es un recurso que se utiliza únicamente cuando un cuadro de sufrimiento afecta la vida cotidiana en diferentes ámbitos. Sin embargo, el trabajo de la psicología abarca mucho más que solo ayudar a llevar de forma apropiada los momentos de crisis. Razón por la cual, acudir a un psicólogo en Parla se hace necesaria.

Algunas de estas situaciones´que no son crisis, se pueden resumir en las siguientes:

  • Problemas para dormir o descansar de forma recurrente.

  • Cambios de humor bruscos e incontrolables, generalmente hacia la agresividad e irritabilidad.

  • Poco control en las emociones.

  • Síntomas físicos relacionados con el estado mental: dolores musculares que antes no estaban, cambios bruscos en la respiración, taquicardia, sudores repentinos y otros.

  • Aparente incapacidad para afrontar situaciones complicadas en cualquier ámbito.

  • Impulsividad excesiva.

  • Hábitos poco saludables como el aislamiento, desórdenes en la alimentación y el sueño, y poco o nulo enfoque en pasatiempos.

Por supuesto, también son expertos en ayudar en situaciones puntuales que requieren de orientación para superarlas. Esto se ve reflejado en el fallecimiento de alguien cercano, una situación determinada sumamente estresante como el desempleo o problemas específicos en casa.

¿Por qué un psicólogo puede ayudarte más que solo en situaciones extremas?

La salud mental se ve afectada más veces que las de una crisis nerviosa como consecuencia de un hecho repentino. La vida cotidiana de alguien puede estar ocasionando efectos negativos que la persona no es capaz de manejar por cuenta propia, y necesita de herramientas que no tiene para lograrlo.

Un ejemplo de esto puede ser la dificultad para manejar emociones en general, y que éstas no sean necesariamente “negativas”. Por ejemplo, una persona que consigue problemas de forma recurrentes por ayudar a otros necesita ayuda para regular su comportamiento, incluso si se trata de algo aparentemente positivo.

Un psicólogo en Pinto, es alguien capaz de enseñarle a alguien cómo atravesar diferentes situaciones y adoptar una postura más apropiada para cuidarse lo máximo posible. No es alguien que “resuelva problemas” o quite el malestar de una situación extrema, sino un profesional que da herramientas para comprender, tomar decisiones más acertadas y regular el comportamiento.

Cualquier persona puede necesitar un psicólogo en diferentes momentos de su vida y para situaciones puntuales, o para mejorar aspectos que son perjudiciales y adoptar nuevos hábitos en torno a ellos.

Resumiendo, ante una situación que no sepamos como resolver, o para la que realmente no creamos encontrar una salida, buscar ayuda de un profesional puede ser la única alternativa. Por mucho que contemos con la ayuda de familares y amigos, a veces se necesita una ayuda exterior, alquien con una visión objetiva que nos ayude en el proceso.

Un psicólogo nos ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva y nos brindará su apoyo hasta que podamos seguir adelante por nosotros mismos.